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Cerrando el ciclo de cuatro exposiciones, todas ellas conmemorativas, que se iniciara en 1997 en la Catedral de El Burgo de Osma y pasó por las de Palencia (1999) y Astorga (2000), "Las Edades del Hombre" llegan en el 2001 a Zamora, con el fin de colaborar en la celebración del 1.100 aniversario de la existencia de esta diócesis.
RemembranZa es el lema o título elegido para esta exposición, porque lo que quiere perseguir es hacer memorial de una rica historia; es decir, hacer el pasado presente para que sean esas mismas aguas las que muevan el futuro. Lo hemos dicho muchas veces desde el proyecto y la Fundación "Las Edades del Hombre", es más, éste es uno de los objetivos fundamentales a perseguir: que recuperemos la memoria, que nos situemos en el fluir de la tradición de nuestro pueblo y, por qué no, de nuestra Iglesia, pues estamos perdiendo no sólo nuestra conexión histórica, sino también el sentido de pertenencia a un pueblo; y sin memoria e individualizados somos mucho más fácilmente manipulables.
Para difundir esta exposición hemos elegido una visión frontal, desde abajo, de la cúpula del cimborrio de su Catedral. Es su elemento arquitectónico más exótico, pero también el más bello; y, en él, el aire, la luz y la belleza se confunden, como intentando romper las leyes más humanas de lo efímero y de la misma gravedad para abrirnos el horizonte y las barreras que nos limitan el acceso al más allá.
Sin embargo, como en ediciones anteriores, hemos salido, en este caso, más a la diócesis que a la provincia, pues no coinciden entre sí, con el fin de invitar a cuantos acudan a ver RemembranZa -con sus símbolos de Tierra, Agua, Aire y Fuego- a conocer pueblos y villas zamoranos llenos de historia, de un rico e importantísimo patrimonio y de unos paisajes naturales que llenan los ojos de cromatismo y los corazones de felicidad.
Antonio-Ignacio Meléndez Alonso
Secretario General de la Fundación "Las Edades del Hombre"
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